Testimonios

testimonio_01Gregorio Veía la necesidad

Hola, mi nombre es Gregorio. Soy estudiante del Seminario Teológico Centroamericano en la ciudad de Guatemala. Gracias a Dios por el privilegio de haber obtenido de parte del Seminario una experiencia misionera en Oaxaca, México, un estado donde hay necesidad de expansión del reino de Dios. Durante mi estancia por dos meses en ese lugar, nunca pude escuchar una emisora cristiana como para que las gentes escuchen el bendito evangelio.

Gracias a Dios por “Brazo del Señor” que es una escuela móvil que prepara a los misioneros para luego enviarlos a los campos que ya están blancos, donde verdaderamente hay necesidad de predicar el glorioso evangelio de salvación.

Lo que más me impactó en esta experiencia misionera fue el cariño de los niños y el interés que tienen de escuchar la palabra del Señor. Son tan sensibles a lo voz de Dios, que pueden ser ejemplos a sus padres para que ellos sean seguidores de Cristo.

Si tú sientes el llamado de parte del Señor para ser parte de la extensión del reino de Dios en este Estado, hoy es el reto para ti. Lo dijo el Señor Jesucristo en Lucas 10:2: En verdad, la cosecha es mucha, pero los trabajadores son pocos. Por eso pidan al dueño de la cosecha que mande trabajadores a recogerla.


testimonio_02Samuel escuchó del Señor

Bueno, en la escuela pude aprender como la gente necesita de Dios. Al visitar el campo y observar la necesidad de Dios en la vida de las personas, escuché la voz del Señor que me decía: “tú tienes el tiempo; el requisito es que estés dispuesto a pagar el precio”.

Regresé a mi estado de Jalisco y mi vida ya no ha sido la misma, porque gracias a Dios por la escuela y las experiencias que viví con la gente, el llamado de Dios hacia las misiones lo tengo presente siempre.


testimonio_03¿Alex viene nuevamente?

Soy Alex. Gracias a Dios, El me dio la oportunidad de ir a Oaxaca a la escuela transcultural.

Me gustó mucho! Pienso que es muy importante tener esa preparación para realizar un trabajo más eficaz en el campo.

Lo que más me gustó fue el que pudiéramos convivir con misioneros con experiencia, y de los cuales aprendimos muchas cosas. Por supuesto los 12 días que estuve en el campo, de verdad que me abrió mucho el panorama ministerial.

Uno de mis sueños es que en este 2006 pueda ir nuevamente.


testimonio_05Sara y el cuerpo de Cristo

Hola! Mi nombre es Sara, tengo 22 años, Cristo me rescato desde hace cuatro años, y en tres de ellos me he hecho parte de un Instituto Bíblico en Guadalajara. Fue de las mejores experiencias haber estado en Oaxaca que Dios me ha permitido tener en mi vida. Fue muy hermoso compartir la palabra del Señor con otros Hermanos en Cristo. El haber salido de mis comodidades e ir con aquellos que no han escuchado del evangelio y motivar a los hermanos en Cristo fuera de la ciudad fue una recompensa magnifica.

Dios me permitió aprender que pese a todas las pruebas que se les presentan a los hermanos que sufrían persecución ellos siguen “FIELES”. Por ello el Señor me habló a través de las necesidades que hay en aquellos lugares, acerca de engrandecer la obra de nuestro Padre. Dios se mostró a través de los maestros, mis compañeros, hermanos del pueblo, devocional, oración y sobre todo por la comunión con Dios.


testimonio_04Cytlalci, “Dios es Bueno”

Vi lo bueno que es Dios con todas las personas que invocan su nombre, como ha sostenido a la Iglesia en el lugar donde me quede. Dios nos cuidó, proveyó de todo lo que necesitamos y aún nos dio un extra sin que nosotras lo esperáramos. Yo crecí creyendo que Dios era bueno solo con los cristianos, aún más crecía mi ignorancia porque creía que solo los bíblicos y los bautistas serían salvos, pero estando en el Instituto Bíblico La Roca, Dios fue enseñándome y en Oaxaca fue la confirmación de que yo estaba equivocada. Dios absolutamente muestra su bondad y misericordia con todo ser humano, y en Oaxaca lo vi más.

Lo que empezó sólo como un viaje de exploración por decirlo así, ahora se convirtió en una necesidad de regresar. Dios inexplicablemente me cuidó, cuidó a mi familia, permitió que pasara allá mi cumpleaños.

Me impresionó el ministerio en Mitla donde extranjeros vienen a apoyar en el trabajo de traducción, trabajo loable que impactó mi vida.
Estando en Oaxaca llegue y se empezaron a dar muchas respuestas por las que estaba orando, pero al estar otra vez en la ciudad con la misma rutina, es fácil perder la visión.


testimonio_06Jerson y su llamado

Vivir en una cultura diferente, comer diferente, hablar diferente, dormir diferente, vestir diferente, todo esto es un reto personal en el que Dios formó también mi carácter personal como hijo suyo. Una vez más aprendí a compartir con las personas, a conocer su contexto cultural y tratar de respetarlo como tal.

Los viajes a diferentes lugares me dieron un panorama del evangelio en Oaxaca, de las diferencias culturales de cada lugar, y esos viajes en particular fueron una grata experiencia también. Viajar de noche entre las sierras, fue algo hermoso, algo extra de Dios al poder contemplar su maravillosa creación en la naturaleza, en las constelaciones del cielo, todo a parte de ver la obra de Dios en la vida de la gente a quienes ha salvado para su gloria.

Conocer la necesidad de presentar el evangelio fue uno de los grandes elementos que me hizo ser consciente de mi propio seguimiento a Cristo, y de buscar como servir con mi vida, dones, capacidad, talentos al Señor. Dios bendijo mucho mi vida, y me enseñó con el paso de los meses, no muchos meses, que podía regresar a Oaxaca para servir en el extendimiento de su reino entre los no alcanzados, sabiendo que estaba dispuesto a ir a donde él quisiera llevarme, y así fue. Dios confirmó en mi corazón que podía venir acá para trabajar, es una historia larga, pero muy hermosa, y cada uno tendrá una historia que contar cuando sea Dios quien obre en cada uno.